Caminando a través de las calles de la ciudad de Gante en Bélgica, se puede ubicar a un chileno, haciendo justicia a la frase que enuncia que en cada rincón del mundo es posible encontrarse con un compatriota. Pero este joven llamado Mathias Pizarro Johns tiene una particularidad, y es que se encuentra en el viejo continente con el objetivo de cumplir el sueño de toda su vida: convertirse en futbolista profesional.
Desde pequeño, el fútbol ha sido el motor de su vida, donde todos en su familia en la hermosa ciudad de Valparaíso –cuna de grandes futbolistas- son apasionados por este deporte que mueve multitudes, por lo que en sus primeros pasos era incentivado por los suyos para llegar a ser el gran deportista que aspira a ser en la actualidad. Su carrera comenzó en el Club Caupolicán de la ciudad puerto, siendo un recio defensa que gracias a su altura -1.80- ha podido transformarse en un excelente referente en la zaga de los equipos que ha defendido.
Mientras participaba en este reconocido plantel amateur, ingresó en el 2000 a la escuela de fútbol de Santiago Wanderers, donde obtuvo buenos resultados pero no pudo tener la continuidad necesaria. “Me fue bien, pero llego el momento de hacer un colador como se dice y me metieron ahí cuando era cadete en la sub 14. Motivo y razón no lo sé porque siempre fui titular o estuve presente en el plantel”, comentó a Chilenos por el mundo el espigado defensor.
Tras la salida del Decano, Pizarro entró en contactos con San Luís de Quillota en el año 2009, club en el que pudo participar en la sub 15 después de la buena evaluación que le dieron los entrenadores. Y en este nuevo equipo las cosas cambiaron positivamente para este muchacho, quien se sintió muy cómodo con el recibimiento del equipo y el cuerpo técnico, a pesar de no alcanzar a debutar en el primer equipo.
“Mi salida de San Luís se podría calificar como una decisión personal, ya que no me estaba yendo mal en el club y estaba bien. Tenía las oportunidades, pero creo que fue para ver un nuevo mundo y que tal me va”, mencionó Mathias Pizarro. Y es que tras barrer con los atacantes en suelos quillotanos, decidió probar suerte en Europa, tras la invitación que un tío le hizo de ver que tal le iba en un fútbol totalmente diferente.
En Bélgica
El 21 de junio del 2012, Mathias Pizarro dejó su país para embarcarse en lo que hasta el momento ha sido la más grande aventura de su vida, donde el desafío de ser profesional en Europa era lo único que tenía en mente. “Mi tío que vive acá me habló de este club - KAA Gent- y un día por decisión de él un año vino a visitarme a Chile y me grabó en un partido. Se le ocurrió presentar este video en el club y ellos aceptaron verlo. Le dijeron que si yo podría venir por mis medios y de ahí salio la decisión. Llevo un mes y medio y la recepción ha sido excelente”, apuntó el juvenil.
Y es que los cambios no sólo fueron futbolísticos, sino también culturales, ya que este país posee notables diferencias con Chile, situación que poco a poco ha sido entendida por Mathias, quien se ha maravillado ante todo lo que le ha tocado vivir en el último tiempo. “Todo es muy distinto, es otro mundo pero para mejor. La gente es mas fría peor al comienzo, ya que después que te conocen son muy confiables y trabajadores. La comida es excelente aunque comen mucha fritura. Me gusta el stoofvlees y las papas fritas belgas”, recordó entre risas este joven porteño.
Entre medio de castillos imponentes y una refinada arquitectura, Pizarro recorre las calles de la ciudad que lo ha acogido en su sueño deportivo, donde después de los entrenamientos se encarga de salir a conocer para poder aprender el complicado idioma de los belgas: el flamenco o nederlands, donde reconoce que sólo ha aprendido lo básico. A pesar de estar feliz cumpliendo su anhelo de vida, extraña a sus seres queridos, especialmente a su mamá y a su hermano, con quienes mantiene permanente contacto y han sido un apoyo constante durante toda su carrera.
“Yo juego como Mathias Pizarro”
Este joven defensa central actualmente está entrenando con la juvenil sub 19, donde de acuerdo a sus palabras, va por buen camino, ya que aunque no hay pruebas disponibles, ha conseguido entrenar con los juveniles, por lo que habría buenas posibilidades de quedarse. Por el momento ha recibido una positiva evaluación por parte del cuerpo técnico, debido a buen manejo del balón y por sobre todo la garra latina que deja plasmada en el campo de juego. “Identificarme con algún futbolista actual es difícil. No soy de esos jugadores típicos que dicen “juego como Messi” o “Soy Puyol”, pero no. Soy un jugador que juega a mi manera, un central calmado, siempre tratando de salir jugando con fuerza y tranquilidad. Yo juego como Mathias Pizarro”, sentenció el novel crack.
El sueño de la roja siempre ha estado en la mente de este futbolista, como en todos los jóvenes que practican este deporte, y a pesar de que le falta por crecer, no ve como un sueño imposible vestirse la casaquilla de Chile. Quiere formar su carrera en Europa, donde gusta de clubes como Chelsea o Barcelona, y volver a Chile a Santiago Wanderers o a San Luís de Quillota. “Muchas gracias a Chilenos por el Mundo por el interés y el apoyo brindado, y estaré dispuestos para ustedes. Gracias a sus opiniones me afirmo acá y me da más confianza para seguir. Y para terminar un dicho belga “bedankt loor de het hart” que significa “gracias por poner un cinturón debajo de mi corazón”. Un dicho típico de este país”, finalizó Pizarro, una joven promesa del fútbol nacional.


